La psicología abraza nuevas corrientes terapéuticas

Al recibir los numerosos e-mails de nuestros lectores y estudiantes, hemos notado que desilusionadas, numerosas personas nos escriben diciendo que la terapia psicológica no es para ellos... que no les brindan resultados... que se cansan de hablar y de hablar y nunca llegar a ningún lado, que por ello se orientaron hacia las terapias alternativas...
Lo cierto es que hemos notado el rechazo hacia el tratamiento psicológico debido a malas experiencias anteriores.
Es por ello que nos gustaría expresar nuestra opinión personal al respecto, para ayudar a tantas personas que debido a una elección equivocada se ven privadas de algo tan necesario para nuestra vida armoniosa, como el tratamiento terapéutico.
Uno de nuestros conceptos más importantes sobre este tema es que no todos los métodos terapéuticos pueden abordar a todos los seres humanos por igual y lograr los mismos resultados. Es decir, consideramos que cada persona, debido a su individualidad, sus rasgos de personalidad, sus experiencias de vida, la magnitud de su conflicto, etc. debe encontrar la corriente terapéutica que más se adecue con su situación personal. Por supuesto que al no poseer conocimientos de psicología la búsqueda se vuelve dificultosa. La realidad es que debería ser el terapeuta, quien, al escuchar el discurso del paciente, derive al mismo con el profesional que considere indicado, o si posee amplios conocimientos y especializaciones en la materia, lo aborde utilizando el método o la técnica ideal para ese caso particular. Lamentablemente esto no ocurre en la mayoría de los casos; la crisis económica puede llevar al psicólogo a aceptar a un paciente en tratamiento, en detrimento de su propia reputación y de la psicología misma.
Si bien el psicoanálisis es el más popular en la Argentina, y resulta muy eficiente en algunos casos, no lo consideramos ideal para todas las personas y se debe conocer que existen numerosas corrientes psicológicas que podrían ayudarlas de una manera más efectiva.
Cuando un estudiante realiza la carrera de Psicología en una universidad, no solamente recibe conocimientos psicoanalíticos, sino que se le enseña sobre todas las corrientes actuales en el ámbito de la psicología. Cuanto menos estructurada y flexible sea la Universidad, más tratamientos innovadores conocerá el estudiante. No es lo mismo el programa de la carrera en la UBA que el de la Universidad Kennedy. Por ejemplo, en esta última existe específicamente una materia denominada "Desarrollo de las corrientes psicológicas" en donde el alumno debe aprender sobre: pensamiento oriental, estados ampliados de consciencia, hipnosis ericksoniana, bioenergética, psicología transpersonal, vegetoterapia, autosanación, yoga, meditación, entre otros temas. De esta manera, al formarse el profesional de la salud, conoce esta amplia gama de abordajes que puede ayudar a los pacientes de diferentes maneras.
Esto nos demuestra que un psicólogo puede valerse de numerosas herramientas para asistir a quien solicita de su ayuda. Además, no siempre debe desenvolverse dentro de un consultorio, no siempre debe establecer una relación distanciada por un escritorio o un diván, no siempre debe ocultar sus sentimientos ante la problemática que le presentan. Todo dependerá de la corriente que haya elegido ejercer.
Básicamente deseamos detallar a través de este artículo, que más allá de buscar consuelo y bienestar en las terapias alternativas, el tratamiento de nuestra mente es muy importante y debe ser realizado por personas que posean los conocimientos adecuados. El psicólogo y el terapeuta alternativo deben actuar en forma conjunta y el paciente no debe tener que elegir entre uno u otro. Lo mismo sucede con el médico, quien se ocupa del área corporal. Psicólogo, terapeuta alternativo y médico abordan la mente, el alma y el cuerpo. No caigamos en la ilusión de creer que abordando nuestro problema desde una sola de estas tres áreas, lograremos solucionarlo. Veamos un ejemplo: frente a una gripe que nos afecta recurrimos a un médico, quien la abordará desde el área corporal, indicándonos el medicamento apropiado; a su vez, controlará la evolución de la misma. Para colaborar con nuestra rápida sanación asistimos a sesiones de masajes combinados con Aromaterapia en donde los aceites de eucaliptus y menta pueden resultar muy beneficiosos. Sin embargo, ¿por qué nos engripamos siempre que debemos, por ejemplo, enfrentar una situación muy difícil?, aquí ingresará a escena el psicólogo, él nos ayudará a darnos cuenta (entre otras cosas) de los mecanismos que pone en funcionamiento nuestra mente frente a situaciones conflictivas. Mecanismos que producen que nuestro cuerpo se enferme.
Medicina, psicología y terapias alternativas deberían ir de la mano, sin conflictos ni descalificaciones entre ellas, después de todo: ¿no nos encontramos trabajando para la recuperación del paciente?.


Autora: Marina Gimena Deon