HABLEMOS DE HIPNOSIS

Cuando alguien pregunta: ¿Cuál es tu especialidad?.
Cuando respondes: Soy Hipnoterapeuta...
Surgen una serie de preguntas: ¿y eso qué es? ¿Cómo funciona la hipnosis? ¿Es verdad que te hacen hacer cosas raras? ¿?¿?¿?¿?.
Para poder desprendernos de los temores sobre algo, lo primero que debemos hacer es conocer eso que nos atemoriza, que nos parece extraño... Así es que podemos decir sin temor a equivocarnos que la hipnosis, en sí, funciona de la misma manera como aprendes y recuerdas... Funciona de la misma manera que entiendes el lenguaje. El lenguaje del inconsciente es un lenguaje que "sabe". Sabe qué necesitas, sabe cómo encontrar soluciones.
A través de la hipnosis lo que hacemos es encontrar los caminos para acceder a ese conocimiento que llevas guardado.
Cuando una concurre a un psicoterapeuta lo hace esperando que el éste nos ayude a mejorar, a aprender a manejar las situaciones para las que no estábamos preparados. El especialista en hipnosis, busca lo mismo, ayudar a quienes lo necesitan, lo hace por un camino más corto.
Antes la hipnosis estaba manejada de otra manera, desde que el Dr. Milton Erickson, incursionó en estos parajes nos entregó una herramienta mucho más pulida, más adaptada a las nuevas corrientes psicológicas, donde el hombre tiene un gran protagonismo en su tratamiento.
La nueva hipnosis, que no es tan nueva (sólo que muchos la están redescubriendo), nos permite fomentar el crecimiento, el aprendizaje, el desarrollo de las capacidades que llevamos dormidas, haciendo que seamos personas más independientes, más productivas, más sinérgicas. Lo importante es convertirse en un ser interdependiente, que maneja los parámetros de su vida, que conduce su vida. Es importante dejar de ser conducido por otros. La paradoja que se plantea es que muchas de las personas que consideran a la hipnosis como un mecanismo de manipulación de otros o de sí mismos, no advierten que su vida cotidiana está manipulada por otros a través de la opinión pública, de la publicidad, la moda, etc., sólo por nombrar algunas de las cosas que nos hacen andar al son de su melodía.
Manejemos nuestras metas, aprendamos cómo conducir nuestras capacidades para que nos brinden los mejor de sí mismas. Trabajemos con nosotros antes de poder hacerlo con los otros...
Recuerden que la mejor manera de opinar sobre algo es conocerlo, experimentarlo.

Revista Crecimiento Interior Nº 75, Año 8, Septiembre del 2001


Autor: Dr. Dino Ricardo Deon.