VACIO EXISTENCIAL

Estas son frases muy escuchadas en el consultorio: "Me siento como muerto...", "me siento vacío", "¡No sé qué hacer...!", "¡Estoy desesperado!". Esta sensación de vacío es existencial, es una falta de sentido en relación a la propia existencia. La misma es vivida como intrascendente, sin ningún valor, sin fuerzas para continuar. Cuando tenemos un sentimiento de sinsentido padecemos de lo que Viktor Frankl ha llamado "Vacío existencial". Éste puede provocar una neurosis causada por un problema espiritual. Sentimos una gran frustración por no encontrar nuestro lugar en el mundo.

¿TENEMOS UN PROPÓSITO EN LA VIDA?
Si podemos identificar un propósito para nuestras vidas seguramente no caeremos en esta dolorosa situación.
Está muy bien, pero cuando no encuentro un sentido a mi vida ¿cómo puedo hacer para hallar ese propósito?.
Podemos hablar de soluciones falsas o auténticas. Dentro de las falsas las más comunes son las siguientes:
- Tapar la sensación de vacío con una variedad de ocupaciones laborales o de otra índole.
- Las "mamás" que se dedican a cuidar su hogar y viven solamente para sus hijos y su marido.
- Las mujeres que en una edad promedio de 45 años y algo más, de pronto se encuentran con hijos que ya no las necesitan y un marido que comparte poco tiempo con ella. Se enfrentan a esa sensación de vacío. Ahí comienza el cuestionamiento: ¿Qué hice de mi vida?. ¿Qué hago con mi vida?. Pero también los que trabajan en exceso lo hacen para ocultar con "falta de tiempo" su falta de proyectos personales en la vida.
Es fácil decir "ahora no puedo", "los chicos me necesitan", "ahora tengo que trabajar para mi familia", "tengo que cuidar de...", "¡ahora no...!". Y para uno mismo... ¿cuándo tenemos lugar?, ¿cuándo disponemos de tiempo?.
En cambio, las soluciones auténticas comienzan cuando la persona empieza a cuestionarse lo que le ocurre y no se queda en la queja, en el reproche ni en la culpa. Sino que busca alguien que pueda ayudarle a organizar las pautas para encontrar sus propias respuestas. Este es un nuevo aprendizaje. Como el bebé que al aprender a caminar se cae, se levanta y vuelve a hacerlo así hasta que logra dar sus primeros pasos... aprender... como aprendimos todo en la vida: con ahínco, sin dejarnos vencer.

Aprender a emprender...
Así la persona aceptará el desafío que constituye encontrarle el sentido a su vida. Esto también es heroísmo. Estamos rodeados de héroes sin bronce, que día a día van modelando su propia existencia.

"Todos merecemos una mejor calidad de vida..."

Revista Crecimiento Interior Nº 70, Año 8, Marzo del 2001

Autora: Lic. Monica Agras.